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Como elegir la casa para mi perro.

La mayoría de los perros vive mejor en el interior, y es aconsejable que así sea. Sin embargo, si tu perro tiene que vivir afuera o pasar gran parte del día ahí, es importante que tenga una buena casa. Cuando vas a elegirla debes tomar en cuenta las características y tamaño de tu perro.


Muy a menudo se utiliza el peso para determinar el tamaño de la caseta que va a necesitar el perro pero es importante también tener en cuenta las medidas de este. Por ejemplo, los Doberman y Galgos gozan de una constitución física grande, por eso, será igual de importante tener en cuenta tanto su peso como altura. Ideal será que la caseta sea lo suficientemente grande para que el perro pueda entrar sin problemas, darse la vuelta dentro de ella y recostarse.

Ten siempre en cuenta el clima de tu zona puesto que, durante los meses de invierno, una caseta demasiado grande puede ser un hogar frío y poco confortable y una demasiado pequeña puede convertirse en un ?horno? durante el verano.

Elegir el tamaño correcto de la caseta asegurará la comodidad de tu perro.

Existen básicamente dos tipos de casas (evitaremos las de metal, ya que por sus características no son recomendables): casas de madera y casas de plástico.

Casas de madera: son muy resistentes a los cambios de temperatura y por lo general resultan un habitáculo calido para el perro. La exposición de la madera al clima exterior requiere de tareas de mantenimiento para alargar ?la vida útil? de esta. Para evitar problemas de humedad, la mayoría de casas de madera se fabrican con patas disminuyendo así el contacto de toda la superficie de la casa con el suelo frío y húmedo.
Será conveniente proveer la casa con un cojín o manta para mejorar la comodidad y proporcionar la temperatura óptima a tu mascota.

Casas de plástico: están hechas de materiales resistentes que las hacen muy duraderas. Su estructura de plástico hace que sea de fácil limpieza y desinfección. Resultan un habitáculo menos cálido que las de madera pero ayudándote de un cojín o manta conseguirás la temperatura ideal para tu mascota.

Ahora van los factores diseño y tamaño.

Diseño de las casas: El diseño de la casa que vayas a elegir para tu perro depende principalmente de tus gustos particulares. Sin embargo, es bueno que tomes en cuenta tres aspectos del diseño que pueden ayudarte a ti y a tu mascota: el techo removible, la ubicación de la puerta y la existencia de un alero.

Si la caseta tiene techo removible podrás limpiarla a fondo. En cambio, una caseta con techo fijo no siempre se puede limpiar a fondo. Este aspecto es importante para casas de madera, ya que las de plástico generalmente pueden ser limpiadas a fondo sin mucho problema, aún si tienen techo fijo.

Por otra parte, es mejor que la puerta de la casa esté desplazada hacia un costado y no al centro. De esta manera, el lugar donde descansará tu perro queda protegido del viento. Si la puerta está al centro, el viento llega directamente donde debe dormir el perro.

En cualquier caso, también puedes comprar una cortina pesada que se cuelga en el espacio de la puerta. De esta manera, la cortina bloquea el paso del viento pero permite que tu perro entre y salga a su antojo. También puedes crear esa cortina con una lona pesada.

Algunas casas para perros tienen puerta completa. Es decir que además del espacio por donde entran y salen los perros, tiene la puerta que permite abrir y cerrar la caseta. Aunque son muy estéticas, no son prácticas. Es mejor una cortina pesada que proteja del viento.

Tamaño: La casa para tu perro no debe ser muy grande ni muy pequeña. Si es muy pequeña, tu perro simplemente no entrará. Si es muy grande, puede resultar incómoda y fría para tu mascota.

La longitud de la casa debe ser un poco mayor a la longitud de tu perro, medida desde la nariz hasta la base de su cola (sin contar la cola). La altura también debe ser un poco mayor que la altura total de tu perro (medida hasta la cabeza), pero no mucho.

La altura de la casa no debiera superar en más del 50% la altura de tu perro. Es decir que si tu perro mide 50 centímetros hasta la cabeza, su casa no debiera ser más alta que 75 centímetros.

El ancho de la caseta debe permitir que tu perro se de vuelta estando adentro y pueda echarse enroscado, pero no es bueno que el interior sea muy espacioso. Los perros se encuentran mejor cuando pueden acurrucarse contra algo. Eso sí, ten en cuenta que además de tu perro, tiene que haber un colchón o algunas frazadas dentro de la casa.

Finalmente, la puerta tiene que ser suficientemente espaciosa para que tu perro pase con comodidad. Su altura puede ser un poco menor a la altura a la cruz de tu perro (altura al hombro), pero no mucho.




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