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Pasear a tu gato.

¿Puedes entrenar a tu gato para sacarlo a pasear con una correa al igual que a un perro?
Si, ¡Puedes!

Sin embargo, entrenar gatos es un poco diferente a entrenar a un perro. Con un poco de paciencia y persistencia, quizás puedas pasear a tu gato con una correa, en poco tiempo.

El mejor momento para comenzar un entrenamiento, es cuando tu gato es pequeñito, pues en esa etapa el gatito no tiene un comportamiento programado, de modo que puedes acostumbrarlo a que haga lo que tu deseas.
Un gato mayor puede ser un poco reacio y seguramente requiera un poco más de paciencia para acostumbrarlo a utilizar la correa.
Una de las primeras cosas que deberás hacer, es buscar una correa apropiada tanto para ti como para tu gato. Hay un montón y variedad de correas en el mercado hoy en día. Algunas son retráctiles, para así poder ajustar el largo según las necesidades; más corta si se desea caminar o bien alargarla para que tu gato pueda jugar más libremente sin escaparse.
Las correas más comunes miden no más de 1 metro, lo cual es suficiente. Deberás elegir una correa liviana, las cuales son diferentes a las que utilizan los perros. Si son demasiado pesadas (por ejemplo, una cadena de metal), harás sentir incómodo al gatito y no querrá salir a pasear. Otra cosa a considerar, son los arneses o collares para gatos (también de menor tamaño que los que son para perros). Un arnés o pretal es quizás lo más cómodo para un gato ya que lo sujeta mejor por el cuerpo y no le aprieta el cuello. Deberás fijarte, que no le quede ni muy apretado, ni muy flojo, pues tu mascota no responderá bien al darle un tirón.

Una vez que tienes la correa, el collar, el arnés o pretal, es conveniente que le muestres jugando estos artículos a tu gato para que se familiarice. Esto permitirá que deje su olor y te facilite la tarea de colocarselos. Al principio, pónselos flojos y ve ajustándolos hasta que se los deje puestos. Dependiendo de su reacción, podrás sacarlo afuera pronto o bien, deberás volver a la etapa de juegos hasta que acepte dejarse puesto el collar o el pretal.
Luego de que el gatito se haga acostumbrado un poco al uso del collar o arnés, podrás ajustarselos del todo para que no se le salga. Es tiempo de engancharle la correa (pero antes recuerda dejarlo jugar un poco con ella) y comenzar con mucha paciencia a caminar dentro de la casa por periodos cortos, hasta que el gatito no ofrezca resistencia.
Al caminar con tu mascota, asegurate de que la correa no haya quedado ni muy tirante, ni muy floja o saldrá corriendo en cualquier dirección. Hay muchas distracciones en el exterior del hogar ? pájaros, otros gatos de los vecinos, feroces o amistosos perros ? que despertarán su curiosidad. Mientras caminas, es mejor mantener la correa apretada pero no muy tirante, sin que la arrastre, para que el gato camine a tu lado.




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